
Actualizado el 02 de octubre 2026 por el equipo de traders-forex.com
Michael Burry es el inversor estadounidense que vio venir el hundimiento del mercado inmobiliario de Estados Unidos y apostó contra las hipotecas subprime antes de la crisis financiera de 2008. Aquella apuesta le reportó unos 100 millones de dólares a título personal y más de 700 millones a sus clientes, y lo convirtió en el personaje central del libro y de la película La gran apuesta (The Big Short).
Casi veinte años después vuelve a ser noticia. Cerró su fondo a finales de 2025, lanzó un boletín con más de 300.000 suscriptores y tomó posiciones contra los grandes valores de la inteligencia artificial. Esta es su historia completa, su método y lo que un trader particular puede aprender de él.
Michael Burry no pensaba dedicarse a las finanzas. A los dos años, un retinoblastoma (un cáncer ocular) le hizo perder el ojo izquierdo, sustituido por una prótesis. Más tarde contó que aquello lo mantuvo apartado de los demás niños y lo empujó hacia actividades solitarias, entre ellas la lectura y el análisis.
Tras el instituto Santa Teresa de San José, estudió economía y premedicina en la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) y se doctoró en Medicina en la Universidad Vanderbilt. Después empezó la residencia de neurología en el hospital de Stanford, que no llegó a terminar.
Otra actividad ocupaba sus noches. Desde 1996 publicaba sus análisis de acciones en foros de inversores y luego en su propia web. Sus selecciones de valores infravalorados eran lo bastante buenas como para llamar la atención de profesionales, entre ellos el gestor Joel Greenblatt, que sería uno de sus primeros inversores. En plena burbuja puntocom, y viviendo en el corazón de Silicon Valley, Burry dejó la medicina.
En noviembre de 2000 fundó el fondo de cobertura Scion Capital con una herencia y préstamos de su familia. Su método es la inversión en valor heredada de Benjamin Graham: comprar empresas olvidadas a un precio muy inferior a su valor, con un margen de seguridad.
Los resultados fueron inmediatos, justo cuando estallaba la burbuja puntocom:
| Año | Scion Capital | S&P 500 |
|---|---|---|
| 2001 | +55 % | -11,88 % |
| 2002 | +16 % | -22,1 % |
| 2003 | +50 % | +28,69 % |
A finales de 2004, Scion Capital gestionaba unos 600 millones de dólares y Burry rechazaba nuevos clientes.
A partir de 2005, Burry estudió el mercado hipotecario estadounidense. Leyó uno por uno los folletos de los bonos respaldados por esas hipotecas y comprobó que los criterios de concesión empeoraban: préstamos sin justificar ingresos, tipos iniciales muy bajos durante dos años y después una fuerte subida de las cuotas. Dedujo que los impagos se dispararían cuando esos tipos se revisaran, a partir de 2007.
No existía entonces una forma sencilla de vender en corto esos bonos. Burry convenció a varios bancos de inversión, entre ellos Goldman Sachs, de que le vendieran credit default swaps (CDS), contratos de seguro que pagan si los bonos entran en impago. El riesgo estaba definido de antemano: pagaba primas mientras el mercado aguantara y cobraba si el mercado se rompía.
Durante casi dos años el mercado aguantó. Scion pagaba las primas, registraba pérdidas y parte de los inversores se rebeló y exigió su dinero. Burry bloqueó los reembolsos de esa posición, lo que le valió amenazas de demanda. En 2007 los impagos se dispararon y el valor de los CDS se multiplicó.
El balance: unos 100 millones de dólares de ganancia personal, más de 700 millones para sus inversores y una rentabilidad neta de alrededor del 489 % para Scion Capital entre noviembre de 2000 y junio de 2008, mientras el S&P 500 ganaba menos del 3 % con dividendos. Desgastado por el conflicto con sus clientes, Burry cerró Scion Capital en 2008.

Burry gestionó primero su patrimonio personal, con inversiones en agua, tierras agrícolas y oro. En 2013 reabrió un fondo con el nombre de Scion Asset Management.
Desde entonces sus posiciones se examinan cada trimestre. En 2019 compró acciones de GameStop y presionó a la dirección para que recomprara títulos; vendió a finales de 2020, justo antes de la subida de enero de 2021. Después multiplicó las advertencias sobre Tesla, las criptomonedas y las acciones «meme».
No todas se cumplieron. A principios de 2023 publicó un simple «Sell» en X y unas semanas más tarde reconoció que se había equivocado. El episodio resume la otra cara de su fama: Burry anuncia muchos desplomes y el mercado le quita la razón más a menudo de lo que se cree.
En noviembre de 2025, Burry puso fin a Scion Asset Management: el registro del fondo ante la SEC quedó cancelado el 10 de noviembre y devolvió el capital externo. El último informe trimestral del fondo reveló opciones de venta sobre Nvidia y Palantir. La prensa habló de una apuesta de más de mil millones de dólares, pero esa cifra es el valor nocional: Burry precisó que sus opciones sobre Palantir le habían costado unos 9,2 millones de dólares en primas.
El 23 de noviembre de 2025 lanzó Cassandra Unchained en Substack, un boletín de 39 dólares al mes o 379 dólares al año que presenta como su única actividad profesional. Superó los 300.000 suscriptores (incluidos los gratuitos) en el verano de 2026.
Su tesis se resume en tres puntos:
Los principales hitos de 2026:
| Fecha | Acontecimiento |
|---|---|
| Enero de 2026 | Burry indica que vuelve a comprar acciones de GameStop, sin apostar por el regreso de la fiebre de las acciones «meme». |
| Mayo de 2026 | Afirma que el mercado se parece a los últimos meses de la burbuja de 1999-2000. |
| Agosto de 2026 | Vende Nebius en corto, refuerza sus posiciones contra Nvidia y Palantir (que cree que vale menos de 1 dólar a largo plazo) y compra Molina Healthcare. Las cotizaciones suben en su contra. |
| 9 de septiembre de 2026 | Reduce el riesgo en toda la cartera y sale de sus opciones de venta sobre Nvidia y Palantir con vencimiento en diciembre de 2026 sin renovarlas. |
| 28 de septiembre de 2026 | Sustituye sus ventas en corto por opciones de venta con vencimiento en junio, entre ellas sobre Micron, al considerar que la burbuja de la IA podría estallar antes de lo previsto. |
| 29 de septiembre de 2026 | Desea públicamente una fuerte caída de los mercados antes de las salidas a bolsa de OpenAI y Anthropic. |
Conviene recordarlo: a finales de septiembre de 2026 el Nasdaq seguía en máximos históricos y las posiciones bajistas de Burry eran, en conjunto, perdedoras. Su tesis no está confirmada ni desmentida. Copiar sus posiciones supone asumir un riesgo que él mismo ha decidido reducir.
Burry no es un especulador compulsivo ni un bajista por naturaleza. Es un inversor en valor que dedica la mayor parte de su tiempo a buscar acciones baratas. Sus grandes apuestas bajistas son escasas y se construyen igual: una pérdida limitada desde el principio y una ganancia potencial muy superior.
Atribuye a su carácter la capacidad de apartarse del consenso. Tras el diagnóstico de su hijo, dijo reconocerse en el síndrome de Asperger: gusto por el detalle, concentración prolongada en documentos que nadie lee e indiferencia ante la opinión de la mayoría. Encaja con la máxima de Warren Buffett, que aconseja ser temeroso cuando los demás son codiciosos y codicioso cuando los demás tienen miedo.
Nadie va a repetir la apuesta de 2005 desde una cuenta de trading particular, pero los principios que la hicieron posible sirven para cualquier mercado.
Trabaja con los informes anuales, las cuentas y los folletos en lugar de resúmenes y comentarios. Fue leyendo los folletos de los bonos hipotecarios, préstamo a préstamo, como Burry detectó el deterioro de los créditos subprime.
Compra solo cuando el precio esté claramente por debajo de tu estimación del valor. Ese margen absorbe los errores de análisis y limita la pérdida si el escenario no se cumple.
Cuando todo el mercado da una hipótesis por segura, comprueba en qué se apoya. Una idea a contracorriente solo vale si se basa en cifras verificables.
Define la pérdida máxima y el tamaño de la posición antes de abrir la operación. Burry prefiere instrumentos en los que la pérdida se limita a la prima pagada, como los CDS en 2005 o las opciones de venta hoy.
Un buen análisis puede tardar años en cumplirse. Mantén un tamaño de posición que puedas sostener mucho tiempo y practica primero en una cuenta de demostración.
La historia de Burry la cuenta el periodista Michael Lewis en The Big Short (2010), publicado en español como La gran apuesta. El libro sigue a varios inversores que apostaron contra el mercado inmobiliario, y Burry fue el primero de ellos.
Adam McKay lo llevó al cine en 2015 con La gran apuesta, donde Christian Bale interpreta a Burry. La película recibió cinco nominaciones a los Óscar, incluida la de mejor película, y ganó el Óscar al mejor guion adaptado. También fue nominada a los Globos de Oro.
Michael Burry sigue siendo el ejemplo más conocido de un inversor que tuvo razón él solo contra todos y que mantuvo su posición durante dos años de pérdidas antes de cobrar. Su trayectoria muestra también la otra cara de esa independencia: muchas advertencias sin consecuencias y, en 2026, una apuesta contra la IA que el mercado todavía no ha validado.
La lección no es la próxima posición que copiar, sino la disciplina: leer las fuentes, conocer la pérdida máxima antes de entrar y no arriesgar nunca más de lo que se puede sostener mientras llega el momento de tener razón.
Advertencia sobre los riesgos: los CFD son instrumentos complejos que conllevan un alto riesgo de perder dinero rápidamente debido al apalancamiento. En la mayoría de los brókers, entre el 69 % y el 80 % de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero al operar con CFD. Consulte el porcentaje exacto publicado por cada bróker y asegúrese de comprender cómo funcionan los CFD antes de invertir.