
Actualizado el 29 de septiembre de 2026 por el Equipo de traders-forex.com
Casi desconocido para el gran público, Ed Seykota está considerado por los profesionales como uno de los mejores traders de su generación. Ingeniero titulado por el MIT, diseñó a principios de los años setenta uno de los primeros sistemas de trading informatizados aplicados a los contratos de futuros, en una época en la que los ordenadores todavía funcionaban con tarjetas perforadas.
Se hizo famoso en 1989 gracias al libro Market Wizards (Los magos del mercado) de Jack Schwager, formó a traders que acabaron siendo leyendas y fundó la Trading Tribe, una comunidad dedicada a la psicología del trading. En esta guía repasamos su trayectoria, su estrategia de seguimiento de tendencias, sus reglas de gestión del riesgo y las lecciones prácticas que puede extraer de ellas.
| Criterio | Datos clave |
|---|---|
| Nombre completo | Edward Arthur Seykota |
| Nacimiento | 7 de agosto de 1946 (80 años en 2026) |
| Formación | MIT, dos títulos de Bachelor of Science en 1969: ingeniería eléctrica y gestión (Sloan School of Management) |
| Estilo de trading | Seguimiento de tendencias sistemático, principalmente en futuros (materias primas, divisas, índices) |
| Resultado más conocido | Una cuenta de cliente abierta con 5.000 $ en 1972 que a mediados de 1988 ganaba más del 250.000 % |
| Gran innovación | Uno de los primeros sistemas de trading informatizados para gestionar dinero de clientes en los mercados de futuros |
| Alumno más famoso | Michael Marcus |
| Obra principal | The Trading Tribe (2005) |
Ed Seykota es un trader de futuros cuyo nombre va unido al seguimiento de tendencias y al trading sistemático. Pasó parte de su juventud en los Países Bajos, donde estudió en un instituto cerca de La Haya, antes de ingresar en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).
En 1969 obtuvo dos títulos del MIT: uno en ingeniería eléctrica y otro en gestión en la Sloan School of Management. Esta doble formación, técnica y económica, explica en gran parte su enfoque: tratar el mercado como un sistema que se puede medir, modelizar y poner a prueba.
Como muchos principiantes, Seykota empezó con un error. A finales de los años sesenta estaba convencido de que la plata tenía que subir cuando el Tesoro estadounidense dejara de venderla. Compró, el precio cayó y saltó su stop. En Market Wizards cuenta que esta experiencia le llevó a abandonar las previsiones basadas en sus opiniones para centrarse en reglas objetivas.
Dos lecturas le marcaron especialmente: los trabajos de Richard Donchian sobre sistemas mecánicos de seguimiento de tendencias (en particular sus reglas con medias móviles de 5 y 20 días) y Memorias de un operador de bolsa, el relato inspirado en la vida de Jesse Livermore.
A principios de los años setenta, Seykota entra a trabajar en una gran casa de corretaje. Allí programa, en un ordenador central IBM alimentado con tarjetas perforadas, un sistema de trading basado en medias móviles exponenciales. La empresa acaba adoptando su sistema para gestionar el dinero de sus clientes: es uno de los primeros sistemas informatizados comerciales en los mercados de futuros.
El éxito no dura en ese entorno: la dirección empieza a modificar las señales para «mejorar» los resultados, lo que desvirtúa la lógica del sistema. En desacuerdo, Seykota se marcha para gestionar de forma independiente su propio dinero y el de unos pocos clientes. Este giro marca el inicio de una carrera en solitario, sin oficina ni empleados.
A principios de los noventa compró además Technical Tools, un proveedor de datos y software para traders. Tras vivir muchos años en Incline Village, a orillas del lago Tahoe (Nevada), hoy reside en Texas.
Fue Jack Schwager quien sacó a Seykota del anonimato al dedicarle un capítulo de Market Wizards (1989), una recopilación de entrevistas con los mejores traders estadounidenses. Schwager escribe que sus logros lo sitúan entre los mejores traders de su época.
La cifra exacta: según Market Wizards, una de sus cuentas de clientes, abierta con 5.000 $ en 1972, registraba a mediados de 1988 una ganancia de más del 250.000 % en términos «cash-on-cash». Si se neutraliza el efecto de las retiradas del cliente, la subida teórica se contaba en millones de puntos porcentuales.
Este resultado suele resumirse como «5.000 dólares convertidos en 15 millones en 12 años». La realidad es algo distinta: el periodo abarca unos 16 años (de 1972 a mediados de 1988) y se trata de la cuenta de un cliente, no del patrimonio personal de Seykota. Aun así, el resultado es excepcional, con una rentabilidad anual media del orden del 60 %.
A modo de comparación, Richard Dennis, otra figura del seguimiento de tendencias, también construyó su reputación con reglas mecánicas, hasta el punto de enseñarlas a los «Turtle Traders» en 1983. En cambio, la fortuna personal de Seykota nunca se ha hecho pública: las cifras que circulan por internet no se basan en ninguna fuente fiable.
La filosofía de Seykota se apoya en una idea sencilla: el mercado no está para ser adivinado, sino para ser seguido. Desconfía de las previsiones y prefiere métodos directos, que reducen el riesgo de error ligado a la complejidad. También le gusta recurrir a metáforas y al humor para transmitir ideas exigentes.
Entrevistado por Jack Schwager, Seykota resumió sus principios en cinco reglas que se hicieron célebres:
La última regla suele sorprender: recuerda que Seykota no ve al trader como un simple ejecutor. La intuición tiene su lugar, siempre que esté enmarcada por un método y por una gestión responsable del riesgo.
Para Seykota, el miedo, la codicia y el ego son los principales enemigos del trader. Un enfoque sistemático permite reducir la influencia del estrés y de las emociones en las decisiones. Pero va más allá que la mayoría: considera que es mejor comprender las propias emociones que reprimirlas, porque lo que no se acepta termina reflejándose en los resultados.
El seguimiento de tendencias es la piedra angular del método Seykota. No busca máximos ni mínimos: entra en la dirección de un movimiento ya iniciado y se mantiene en él hasta que aparecen señales de giro. Una frase resume bien esta mentalidad: la tendencia es tu amiga, salvo al final, cuando se gira.
Su primer sistema se basaba en el cruce de medias móviles exponenciales. En su web personal, Seykota publicó ensayos didácticos en los que define la tendencia de forma puramente matemática: no existe «una» tendencia, sino tendencias que dependen del horizonte temporal elegido, y una media móvil exponencial permite medir su deriva.
El principio es el siguiente: cuando una media rápida cruza por encima de una media lenta, la tendencia se considera alcista; cuando vuelve a cruzar por debajo, pasa a ser bajista. Entre los ejemplos publicados en su web figura un modelo aplicado al S&P 500 con una media de 15 días y otra de 150 días. Seykota trabaja preferentemente con gráficos diarios y al cierre de la sesión, lo que limita la tentación de salir demasiado pronto de una posición.
Seykota nunca ha publicado el detalle completo de los sistemas que utiliza en su propia cuenta. Indica que sus modelos han evolucionado con el tiempo, con reglas adicionales, disparadores basados en patrones de precios y algoritmos de gestión monetaria, pero que su lógica básica sigue siendo la misma. Insiste además en una idea: un sistema no necesita cambiarse constantemente; lo esencial es que el trader elija un sistema con el que sea compatible.
El trading sistemático consiste en tomar decisiones a partir de reglas predefinidas en lugar del juicio del momento. Seykota fue uno de sus pioneros: en 1970 ya utilizaba ordenadores de tarjetas perforadas para probar sus ideas con datos de mercado, mucho antes de la llegada de las plataformas para particulares y de los robots de trading (Expert Advisors).
Las ventajas de este enfoque son conocidas: coherencia en las decisiones, posibilidad de hacer un backtest con años de datos y ejecución sin dudas. Aun así, Seykota subraya que el sistema no lo es todo. Un trader que no soporta psicológicamente las pérdidas de su propio sistema acabará abandonándolo en el peor momento, a menudo justo antes de una gran tendencia.
Proteger el capital es la primera responsabilidad del trader. Seykota lo resume de forma provocadora: los tres elementos de un buen trading son cortar las pérdidas, cortar las pérdidas y cortar las pérdidas. Una pequeña pérdida aceptada de inmediato evita que se convierta en una pérdida catastrófica.
El tamaño de cada posición se calcula en función de la distancia del stop y del porcentaje del capital que se está dispuesto a arriesgar. Con un stop lejano, la posición debe ser más pequeña; con un stop cercano, puede ser mayor. Esta lógica permite mantener una relación riesgo/beneficio controlada sea cual sea la volatilidad del mercado.
Seykota habla también del «calor» (heat) de la cartera: el riesgo total acumulado en todas las posiciones abiertas. En 1993 firmó junto al trader David Druz un artículo dedicado a determinar el riesgo óptimo, publicado en la revista Technical Analysis of Stocks & Commodities.
Como la mayoría de los seguidores de tendencias, Seykota reparte su riesgo entre varios mercados poco correlacionados. Nadie sabe de antemano qué mercado vivirá la próxima gran tendencia: estar presente en muchos aumenta las probabilidades de aprovecharla, mientras que las pérdidas limitadas en los demás siguen siendo soportables.
Ed Seykota también es conocido por sus reflexiones sobre la psicología del trader. Según él, los resultados de un trader reflejan a menudo sus motivaciones profundas, a veces inconscientes. De ahí su frase más citada: gane o pierda, cada uno obtiene del mercado lo que quiere.
En 1992, al constatar que los traders suelen dejar que sus emociones se impongan a su lógica, Seykota reúne a un pequeño grupo de traders para trabajar sobre este tema. Los encuentros se vuelven periódicos y dan lugar a la Trading Tribe, que se extiende después a varios países y se abre a personas de numerosas profesiones.
Sus miembros practican el TTP (Trading Tribe Process), un método de trabajo en grupo que consiste en acoger plenamente las emociones en lugar de huir de ellas. Seykota describió este enfoque en su libro The Trading Tribe (2005) y lo ha ido desarrollando en textos publicados en internet. Este planteamiento, cercano al desarrollo personal, genera debate: algunos traders lo consideran una herramienta valiosa y otros prefieren métodos más clásicos como los de Mark Douglas.
Seykota es uno de los traders más citados gracias a frases breves y a menudo llenas de humor. Estas son algunas de las más conocidas, traducidas al español:
La influencia de Seykota va mucho más allá de sus propios resultados. Fue mentor de Michael Marcus, que después logró ganancias espectaculares en Commodities Corporation y formó a su vez a Bruce Kovner, fundador de Caxton Associates. Esta auténtica genealogía de traders ilustra cómo los principios de Seykota se han transmitido de una generación a otra.
Sus ideas también contribuyeron en gran medida a la difusión del trading algorítmico: usar el ordenador para probar y ejecutar reglas, algo hoy habitual, era revolucionario a principios de los años setenta. Los grandes fondos de seguimiento de tendencias (CTA), como los de Larry Hite, se basan en principios muy parecidos a los suyos: reglas sistemáticas, diversificación y control estricto del riesgo.
Por último, Seykota aparece en numerosas obras de referencia, desde la serie Market Wizards hasta los libros de Michael Covel sobre el trend following, lo que lo convierte en uno de los traders más estudiados por los particulares interesados en el trading sistemático.
No se trata de copiar un sistema que Seykota nunca ha revelado por completo, sino de adoptar su forma de trabajar. Este es un método en cinco pasos para inspirarse en él:
Elija un horizonte temporal y una herramienta medible, por ejemplo el cruce de dos medias móviles exponenciales en gráfico diario. La tendencia debe poder identificarse sin interpretación personal.
Ponga por escrito cuándo entrar, dónde colocar el stop loss y cuándo salir. Después, pruebe estas reglas con varios años de datos históricos para medir la tasa de acierto y las caídas máximas del capital.
Fije un riesgo máximo por operación, normalmente del 1 al 2 % del capital, y calcule el tamaño de la posición a partir de la distancia del stop. Vigile también el riesgo total del conjunto de sus posiciones abiertas.
No recoja beneficios demasiado pronto: mantenga la posición mientras la tendencia siga intacta y salga con una señal de giro o mediante un stop dinámico. Son las grandes tendencias las que compensan las pequeñas pérdidas.
Aplique su método en una cuenta demo gratuita durante varias semanas y lleve un diario de trading. Anote no solo sus operaciones, sino también sus reacciones emocionales ante las pérdidas y las ganancias.
La trayectoria de Ed Seykota, del ingeniero del MIT al trader legendario de Market Wizards, demuestra que un método sencillo, aplicado con disciplina, puede dar resultados extraordinarios. Sus principios caben en pocas palabras: seguir la tendencia, cortar las pérdidas, dejar correr las ganancias, operar con posiciones pequeñas y comprender las propias emociones.
Su verdadero legado no es una fórmula secreta, sino una forma de entender el trading como un sistema, a la vez técnico y humano. Tenga en cuenta, no obstante, que sus resultados son excepcionales: el seguimiento de tendencias atraviesa largos periodos difíciles y operar con CFD apalancados conlleva un alto riesgo de perder capital. Para descubrir otras trayectorias inspiradoras, consulte nuestra selección de traders más célebres.
Practique el trading de divisas sin riesgo con la cuenta demo gratuita de XTB
*Los CFD son complejos y apalancados: entre el 69 y el 80 % de las cuentas minoristas pierden dinero.